CASA MUNDANA

Necesitamos nuestra casa. Un espacio donde alojar y contener físicamente nuestra labor cotidiana. Donde las mujeres que se acerquen en busca de acompañamiento sean recibidas cálidamente. Donde podamos reunirnos, ofrecer talleres y donde nuestras profesionales trabajen cómodamente. Donde siempre esté el mate listo y juguetes varios que acompañen infancias libres.